• Curso Gratuito: Gestiona tu tiempo con Presencia Plena
    Publicado el 7 enero, 2019

    ¿Te has escuchado decir alguna vez no tengo tiempo?

    El problema no es no tener poco tiempo. Puedes tomar la decisión adecuada de reservar una mañana libre de reuniones o entrevistas para dedicar a eso que es importante para ti. Y sin embargo te encuentras cansada o distraída. ¿De qué te sirve tener tiempo si te falta la energía o la atención necesaria para disfrutar y tener esa sensación de fluir que tan felices nos hace?

    No quejamos de falta de tiempo, y en realidad el tiempo es sólo uno de los tres recursos clave que tenemos para hacer las cosas. La persona Efectiva y Afectiva gestiona bien su TIEMPO, ENERGÍA Y ATENCION.

    Cada día pregúntate ¿Estoy poniendo mi tiempo, energía y atención donde quiero y me importa de verdad? Necesitas la atención plena y capacidad de concentración para “enchufarte” a lo que haces, sacar la mejor versión de ti, tener creatividad y brillar de verdad.

    Si quieres mejorar tu gestión del tiempo, atención y energía, te puedes apuntar a esta mini formación on line gratuita que comienza el lunes 14 de enero:

    https://emana.net/gestiona-tu-tiempo-gratuito/

  • El arte de trabajar en y con Equipos
    Publicado el 5 enero, 2018

    Cuando mis tres hijos eran pequeños, en ocasiones colocaba una cámara de vídeo en la cocina para que grabara la cena familiar sin que lo supieran. ¿Os podéis imaginar la escena? Después nos reíamos viendo la grabación, tomando conciencia de las dinámicas entre nosotras, cómo nos interrumpíamos, las bromas que nos hacíamos, los ataques que recibíamos…

    Ayer observaba que la dinámica y la conversación de nuestras cenas han cambiado con la edad. En el momento de elegir su futuro profesional, nos “pillamos” conversando sobre qué camino seguir una vez terminado el bachiller y el típico “¿En qué te gustaría trabajar?”.

    Yo a su edad,  ni conocía que existía un nombre para el trabajo que hoy desempeño.  Y ni me hubiera imaginado que una disciplina como el “coaching de equipos” me daría tanta satisfacción.

    Trabajo con equipos de personas que, aunque disponen de un gran recorrido profesional en
    el ámbito técnico, sienten que necesitan apoyo para constituirse como equipo directivo y  liderar equipos de los que ahora son responsables.

    Acompaño a equipos en el desarrollo de su propósito compartido, en el establecimiento de las reglas del juego y de la relación que mejor favorezca la realización de la tarea.  Estoy ahí, buscando el alineamiento en torno a su objetivo, el desarrollo de la confianza y la corresponsabilidad, la comunicación interpersonal efectiva, la toma de decisiones, el manejo constructivo de conflictos, etc.

    Encuentro, una y otra vez, que el funcionamiento de un equipo refleja las dinámicas de funcionamiento de la organización a la que pertenece, que hay patrones sistémicos de comportamiento que se repiten desde el equipo de dirección hasta los equipos de base.

    En ocasiones, cuando estoy ante un equipo,  en un momento de la reunión, me siento en una esquina de la sala y tomo “el papel de hacer de cámara de vídeo”. ¡Como aquella que ponía en la cocina cuando mis hijos eran pequeños!. Hacer de “cámara” no ha sido siempre fácil. He tenido que “desaprender”, dejando por un momento fuera mis conocimientos previos o mi tendencia a actuar como consultora, formadora o facilitadora. Y he tenido que aprender a desarrollar profundamente ciertas actitudes como:

    • Escuchar sin juzgar, para devolverles lo que hay, como un espejo refleja la realidad. (Los espejos no juzgan, ni hablan. Bueno, excepto el de Blancanieves y ¡a veces el de nuestro baño cuando nos vemos los kilos de más!).
    • Desarrollar la capacidad de leer estructuras más relacionales. Desenfocar la mirada para estar más atenta a los movimientos. Prestar atención a patrones y pautas de conducta. Identificar los modelos mentales presentes en el sistema. Saber escuchar el campo emocional colectivo, el nivel de energía que se genera y del impacto que tiene en el equipo, así como del impacto en mí. Y desde ahí desarrollar un mayor acceso a mi propia intuición, para  “danzar” con lo que está pasando.
    • Aprender a respetar y aceptar plenamente. Lo que pasa en un equipo no es bueno ni malo, sino que ofrece una información muy valiosa para aprender y avanzar.
      Todo tiene un porqué y un para qué en su desarrollo evolutivo como equipo. Me pongo al servicio del equipo, respetando su ritmo y su tiempo. Ningún árbol da sus frutos en una época que no le corresponde, por mucho que lo intentemos. Así es como el equipo asume su protagonismo y madurez.  Confiando en que el equipo será capaz de encontrar el mejor camino dentro del nivel de evolución en el que se encuentre. Con humor y sin dramatizar, positivizando y normalizando todo lo que ocurra, sea lo que sea. Aceptando lo que hay, el equipo sale fortalecido siempre.

    Y en todo momento siento un profundo agradecimiento hacia el equipo y la organización. ¡Me permiten entrar hasta la “cocina” de su casa! Realizo esta tarea con gran humildad porque yo soy solo una invitada a su equipo. Son ellos los que saben. No tengo las respuestas, yo devuelvo percepciones. Las respuestas están en su interior. Yo sólo les enciendo la luz ( de la cocina ) para que las vean.

    En febrero, comenzamos formación en coaching de equipos para profundizar en estos temas. Más información aquí.

  • Recuerda tu intención cada mañana
    Publicado el 31 agosto, 2017

    Percibe la pequeña diferencia entre “deseo” y “aspiración”

    El “deseo” en ocasiones nos lleva a apegarnos a la meta impidiéndonos disfrutar del presente camino. El “deseo”, en no pocas situaciones, se rodea de unas expectativas que nos conducen a la frustración y sentimiento de fracaso.

    Sin embargo tener una “aspiración” nos abastece de la energía para caminar durante  el día. La “aspiración”  nos marca el norte para saber la ruta y no perdernos en la noche.

    Recordar cada mañana tu intención, te será de gran ayuda.

     

  • La fe que mueve montañas
    Publicado el 10 julio, 2017

    ¿La fe mueve montañas?. Para saberlo, tendríamos que acudir obligatoriamente al idioma nativo de aquel, Jesús, que tanto habló de fe. ¿Qué quiso decir con la frase “la fe mueve montañas”?.

    No llegamos a “pillar” el significado de esta frase, tal vez por un “error” de traducción. La palabra “fe” en boca de Jesús no era utilizada como sinónimo de “creencia”, ni tampoco como una llamada a que la gente tuviera que “creer” en él o en “algo”. Con este término hacía mención a lo que en las primeras transcripciones al griego de sus enseñanzas significaba algo como “confianza, perseverancia y compromiso

    Y es que, se puede comprobar, que cuando San jerónimo ( 342- 420 ) hizo la traducción del griego al latín de la palabra “fe” ( “pistis” en griego ), utilizó el término que mejor supo o pudo encontrar ( “fides” en latín ). Utilizó este término para traducir algo que en su origen en realidad significaba “ confianza, compromiso y perseverancia”

    Esta fe o “pistis” –conjunción perfecta de confianza, perseverancia y compromiso- sí que mueve montañas; y desencadena una fuerza insospechada capaz de hacer realidad el “nada es imposible”.Te aseguro que retomar tus retos con fe, es decir, con confianza, compromiso y perseverancia, aunque no siempre muevas montañas, te facilitará el subirlas y bajarlas. ¡Haz la prueba!

  • Pequeño empujoncito ( Nudge ) vs Propósito de principio de año
    Publicado el 7 febrero, 2017

    Los propósitos de Año Nuevo son demasiado ambiciosos para que se mantengan en Febrero. No conseguirás el cambio decidiendo cambiar a primeros de año, sino avanzando poco a poco, con suavidad, a base de pequeños empujones (nudge) . Hoy, en lugar de centrarte en lo que no puedes hacer en ese momento ( metas elevadas ), céntrate en lo que sí puedes hacer en este momento ( pequeñas acciones).

    Un “Nudge” es un pequeño empujoncito, que puede producir grandes cambios con el paso del tiempo. Cuando cambias a base de un pequeño gesto creas un recuerdo que puedes recuperar la próxima vez que te entre el desánimo. Si ya lo has hecho antes, ¿Por qué no vas conseguirlo ahora?. En cada situación difícil avanzas a pequeños empujones, animándote a ti misma a sentirte un poco más valiente y con más confianza.

    Daniel Kahneman, define empujoncito como “inversiones infinitesimales” que conducen a unos “beneficios medianos” . “Un pequeño empujón ( nudge ) el impulso que necesitas para tomar las mejores decisiones en salud, dinero y felicidad” ( R.Thaler y C.Susntein ), me ha enseñado a desaprender esos malos hábitos adquiridos y disfrutar más de la vida.

  • La fuerza que te impide descarrilar
    Publicado el 28 enero, 2017

    Un tren sin frenos no se detiene hasta que una fuerza le impida seguir “descarrilado”. Para parar necesitas tomar conciencia de una fuerza: la fuerza que te da el sentir que tienes derecho a hacerlo.

    El estrés o la impotencia no es la fuerza que para el tren si no la fuerza que lo acelera para estrellarlo.

  • He llegado sin saber que quería llegar aquí.
    Publicado el 27 enero, 2017

    Estando presente en cada momento, poco a poco, con el paso del tiempo, llegas al lugar donde querías llegar… y tal vez, al empezar ni sabías exactamente cuál era.

    Estaremos presentes hoy también.

  • “Todavía no” vs “Suspenso”
    Publicado el 25 enero, 2017

    En un instituto de Chicago el alumnado tienen que aprobar una serie de cursos para terminar los estudios, y si no aprueban uno, reciben un “Todavía no”. Si recibes un suspenso piensas “soy una nulidad, no estoy yendo a ninguna parte”. Pero si recibes un “todavía no” ves que te encuentras en una curva de aprendizaje y lo mejor está aun por llegar.

    Al igual que las escuelas, nuestras mentes, deberían de abandonar y soltar la mentalidad fija de las pruebas, calificaciones, demostraciones y elogios a la inteligencia. Nuestras mentes podrían empezar a fomentar la mentalidad de progreso, elogiando la dedicación, la concentración, la perseverancia y los progresos. Céntrate en el proceso y no en los resultados. Cultiva la creencia de que las tareas difíciles son una oportunidad para el aprendizaje en vez de un reto que potencia tu sufrimiento.

  • Baja de marcha.
    Publicado el 24 enero, 2017

    Bajar el ritmo, es un gran paso. Hablar con lentitud, hacer pausas y ocupar tu espacio vital te dará poder. Tómate tu tiempo para responder adecuadamente ( no reaccionar impulsivamente ) y reflexionar antes de tomar decisiones en momentos estresantes. ¿Para que darse prisa en tomar lo que serán malas decisiones en momentos estresantes?

    Baja el ritmo hasta que se convierta en hábito. Eres capaz de sosegarte y de responder a la situación con la cabeza clara sin ver la situación como una amenaza

  • Palabra y Silencio. Silencio y Palabra.
    Publicado el 23 enero, 2017

    La palabra que nace del silencio es de otra naturaleza. El silencio limpia, repara y fortalece. Hay una diferencia entre reacción y acción.

    Antes de comenzar la jornada laboral busca unos momentos de silencio. Al terminar tu día encuentra esos minutos de silencio. Durante unos minutos, simplemente observa cómo juega tu mente. Cada mente tiene un juego al que le gusta jugar, descubre cuál es el tuyo.