El arte de trabajar en y con Equipos
Publicado el 5 enero, 2018

Cuando mis tres hijos eran pequeños, en ocasiones colocaba una cámara de vídeo en la cocina para que grabara la cena familiar sin que lo supieran. ¿Os podéis imaginar la escena? Después nos reíamos viendo la grabación, tomando conciencia de las dinámicas entre nosotras, cómo nos interrumpíamos, las bromas que nos hacíamos, los ataques que recibíamos…

Ayer observaba que la dinámica y la conversación de nuestras cenas han cambiado con la edad. En el momento de elegir su futuro profesional, nos “pillamos” conversando sobre qué camino seguir una vez terminado el bachiller y el típico “¿En qué te gustaría trabajar?”.

Yo a su edad,  ni conocía que existía un nombre para el trabajo que hoy desempeño.  Y ni me hubiera imaginado que una disciplina como el “coaching de equipos” me daría tanta satisfacción.

Trabajo con equipos de personas que, aunque disponen de un gran recorrido profesional en
el ámbito técnico, sienten que necesitan apoyo para constituirse como equipo directivo y  liderar equipos de los que ahora son responsables.

Acompaño a equipos en el desarrollo de su propósito compartido, en el establecimiento de las reglas del juego y de la relación que mejor favorezca la realización de la tarea.  Estoy ahí, buscando el alineamiento en torno a su objetivo, el desarrollo de la confianza y la corresponsabilidad, la comunicación interpersonal efectiva, la toma de decisiones, el manejo constructivo de conflictos, etc.

Encuentro, una y otra vez, que el funcionamiento de un equipo refleja las dinámicas de funcionamiento de la organización a la que pertenece, que hay patrones sistémicos de comportamiento que se repiten desde el equipo de dirección hasta los equipos de base.

En ocasiones, cuando estoy ante un equipo,  en un momento de la reunión, me siento en una esquina de la sala y tomo “el papel de hacer de cámara de vídeo”. ¡Como aquella que ponía en la cocina cuando mis hijos eran pequeños!. Hacer de “cámara” no ha sido siempre fácil. He tenido que “desaprender”, dejando por un momento fuera mis conocimientos previos o mi tendencia a actuar como consultora, formadora o facilitadora. Y he tenido que aprender a desarrollar profundamente ciertas actitudes como:

  • Escuchar sin juzgar, para devolverles lo que hay, como un espejo refleja la realidad. (Los espejos no juzgan, ni hablan. Bueno, excepto el de Blancanieves y ¡a veces el de nuestro baño cuando nos vemos los kilos de más!).
  • Desarrollar la capacidad de leer estructuras más relacionales. Desenfocar la mirada para estar más atenta a los movimientos. Prestar atención a patrones y pautas de conducta. Identificar los modelos mentales presentes en el sistema. Saber escuchar el campo emocional colectivo, el nivel de energía que se genera y del impacto que tiene en el equipo, así como del impacto en mí. Y desde ahí desarrollar un mayor acceso a mi propia intuición, para  “danzar” con lo que está pasando.
  • Aprender a respetar y aceptar plenamente. Lo que pasa en un equipo no es bueno ni malo, sino que ofrece una información muy valiosa para aprender y avanzar.
    Todo tiene un porqué y un para qué en su desarrollo evolutivo como equipo. Me pongo al servicio del equipo, respetando su ritmo y su tiempo. Ningún árbol da sus frutos en una época que no le corresponde, por mucho que lo intentemos. Así es como el equipo asume su protagonismo y madurez.  Confiando en que el equipo será capaz de encontrar el mejor camino dentro del nivel de evolución en el que se encuentre. Con humor y sin dramatizar, positivizando y normalizando todo lo que ocurra, sea lo que sea. Aceptando lo que hay, el equipo sale fortalecido siempre.

Y en todo momento siento un profundo agradecimiento hacia el equipo y la organización. ¡Me permiten entrar hasta la “cocina” de su casa! Realizo esta tarea con gran humildad porque yo soy solo una invitada a su equipo. Son ellos los que saben. No tengo las respuestas, yo devuelvo percepciones. Las respuestas están en su interior. Yo sólo les enciendo la luz ( de la cocina ) para que las vean.

En febrero, comenzamos formación en coaching de equipos para profundizar en estos temas. Más información aquí.

¿Marco o Jaula?
Publicado el 30 mayo, 2014

En tu trabajo de acompañar a organizaciones y personas hacia unos resultados o un cambio que desean, observa cómo lo haces.

Utilizando conversaciones y herramientas con una  propuesta rígida, líneas y propósito único, como si se tratara de  una jaula.

Utilizando conversaciones y herramientas que indican un camino que seguir, una forma, una directrices, multiuso como un marco.

¿Cómo sabras que has conseguido lo que quieres?
Publicado el 15 abril, 2014

¿Eres victima de tus circunstancias o responsable de tus decisiones?

Lo mejor que puedes hacer
Publicado el 11 marzo, 2014

¿Te acuerdas quién dijo: “Lo mejor que puedes hacer por los demás personas no es enseñarles tus riquezas, sino hacerles ver la suya propia”?

Tres preguntas poderosas
Publicado el 4 marzo, 2014

Durante tres meses ante una pregunta que te has hecho tu cerebro  busca la mejor respuesta para ti. De ahí la importancia de saber hacer preguntas inteligentes y saludables.

Pregúntate con confianza y tranquilidad: ¿Qué quieres? ¿Qué te falta? ¿Cómo lo vas a hacer?

¿Qué es lo que quieres en realidad y para qué? ¿Cómo sabrás que lo que quieres es ecológico también para todos tus grupos de interés?

¿Que te falta aprender para lograrlo? ¿Qué te falta soltar? Siempre es un tema de aprender o soltar algo.

¿Cómo lo vas a hacer? De todas las infinitas opciones que tienes ¿Cuál es la mejor para ti?

Y por último ¿Cómo vas a celebrarlo cuando lo consigas? Esta pregunta es importante porque encierra ya el supuesto implícito que lo vas a lograr.

 

Solo yo he cambiado
Publicado el 3 marzo, 2014

Acepta todo lo que la vida te ha puesto hoy ante ti. Sea una cuestión de tiempo atmosférico, relación familiar, personal o profesional, situación material o vital.

Sólo acéptalo y todo cambiará. Lo que resistes persiste, y lo que aceptas se transforma. La transformación sólo se puede lograr desde ti. Recuerda:

“Nada ha cambiado

Sólo yo he cambiado

Entonces todo ha cambiado”

Hoy es el primer día del resto de tu vida.
Publicado el 24 febrero, 2014

No importa lo que hayas hecho hasta ahora, todos podemos empezar de nuevo. Hoy, puede ser el primer día del resto de tu vida.

Lo que aún no percibes
Publicado el 22 febrero, 2014

Tu capacidad para sentir, ver, percibir y captar lo que ocurre en ti y en tu entorno es aún muy pequeña. Vas tomando poco a poco conciencia de aspectos que antes ni eras capaz de identificar, nombrar, entender, ni re-interpretar.

Hoy puedes decidir percibir nuevos aspectos. Aquellos a los que hasta ahora no has dedicado tus sentidos. Esos que te van a hacer sentir mejor. Esos que te van a abrir puertas a nuevas posibilidades y futuros deseados.

Agradece tu vulnerabilidad
Publicado el 21 febrero, 2014

Durante tiempo has pensado que ser vulnerable es una muestra de debilidad. Agradece cuando te sientas vulnerable. Es una oportunidad de reconocer, limpiar y aprender. Es una oportunidad de sentirte igual.

La letra C
Publicado el 18 febrero, 2014

Hoy puedes aprender la letra C de:

Conciencia, Conversar, Confianza, compartir, corazón.

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