Suelta el control, la planificación, el qué dirán, las exigencias, tus estándares y cuenta lo que tienes que contar. Escucha qué es lo que tú sientes, piensas y quieres decir o hacer. Que nada ni nadie te detenga. Siente el miedo, atraviésalo, enfréntate a él (ponte frente a él), observa cómo se disuelve y sigue adelante.

Únete a mi blog.