Te sientas día tras día con diferentes equipos para revisar la ESTRATEGIA. No te gusta la palabra competitividad, aunque sabes que es necesario adaptarse a las circunstancias presentes y al nuevo escenario que se va perfilando a nivel mundial y local. Vacíate de los planteamientos que te han resultado eficaces durante las últimas décadas. Hoy pueden no ser útiles. Cuestiónate cada día las herramientas que utilizas; ¿tienen sentido hoy?


