Atrévete una vez más a salir de tu zona de comodidad y de confort. No te detengas en justificaciones, juicios explicativos que te cuentas a ti misma, sobre los inconvenientes de lanzarte a nuevos retos. Sabes que tu peor enemiga en ocasiones eres tú misma. Detén esa conversación privada que te invade con historias y cuentos. El ser humano tiene la costumbre de contarse cuentos, lo malo es que además se los cree.


