Tu momento no siempre coincide con el momento de la otra persona. Tu ansiedad y precipitación más de una vez te han traído frustraciones. Aprende a respetar tiempos y sentimientos de las otras personas. Dedica tiempo a crear esa confianza, a permitir que surja si tiene que surgir y no ser tú la que con tu planificación y decisión invades y decides qué, cuando y cómo son las cosas. Los griegos distinguían entre el momento Kairos y Kronos. Tenlo presente.


