Recuerda la diferencia entre el reconocimiento para engordar tu ego, la búsqueda permanente de aprobación, y el dejar tu valía en manos de lo que digan o dejen de decir las demás personas.
Recuerda que reconocer a una persona es volverle a conocer, mirarle a los ojos y agradecer aquello que ha hecho o dicho que te ha favorecido, es identificar en él un comportamiento, competencia o habilidad que es digna de mención.
Desde la humildad, sinceridad, sin juzgar, en primera persona,indicando en concreto qué es lo que es para tí motivo de reconocerlo
Si no estas atenta, no vas a poder percibir todos los momentos que puedes reconocer a las otras personas. Comienza hoy simplemente por agradecer y podrás seguir por el reconocimiento. Verás que la energía que se crea es diferente. Observa qué pasa.


