Durante tres meses ante una pregunta que te has hecho tu cerebro  busca la mejor respuesta para ti. De ahí la importancia de saber hacer preguntas inteligentes y saludables.

Pregúntate con confianza y tranquilidad: ¿Qué quieres? ¿Qué te falta? ¿Cómo lo vas a hacer?

¿Qué es lo que quieres en realidad y para qué? ¿Cómo sabrás que lo que quieres es ecológico también para todos tus grupos de interés?

¿Que te falta aprender para lograrlo? ¿Qué te falta soltar? Siempre es un tema de aprender o soltar algo.

¿Cómo lo vas a hacer? De todas las infinitas opciones que tienes ¿Cuál es la mejor para ti?

Y por último ¿Cómo vas a celebrarlo cuando lo consigas? Esta pregunta es importante porque encierra ya el supuesto implícito que lo vas a lograr.

 

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