Te has acostumbrado a transitar por la via rápida de los excesos y extremos. Has caminado tiempo por el sendero del todo o nada. Has olvidado que frente ese «sendero del miedo» existe el «sendero del medio».
Integra hoy en tu vida, el hábito del «justo medio». Si sientes que tienes que elegir entre dos extremos, no elijas; trata de encontrar un equilibrio entre ambos. Te sorprenderás al encontrarte con un punto donde ambos extremos dejan de ser. Ya no eres esto ni aquello. Ya no dices «me gusta» ni «no me gusta». No dices nada, porque estás en el medio. No te identificas, ni con lo bueno, ni con lo malo. No juzgas blanco, ni negro.


