Reconoce ese lugar, olor, textura, sonido que sientes que para ti es como «estar en zapatillas«, esa sensación de seguridad y confianza que para ti es «como estar en casa«.
Una vez que te conozcas y reconozcas ese «estado», ahora recuerda que tienes recursos para recrear ese lugar cuando quieras y cuando tu elijas o sientas que lo necesitas.
Abrázate, acurrúcate entre las mantas, aprende a darte el amor que sientes que necesitas y que nace también de tu interior. Quiérete mucho. Amarte te hace bien.


