Desde la confianza te abres a nuevas posibilidades y puedes abordar cualquier situación. Confianza en ti misma, en la otra persona y en la relación.
La seguridad de que no te sientes juzgada sino enfrentada a tus propios hechos.
La sinceridad que te permite tratar la situación sin ocultar, ni disimular.
Reconoces el nivel de competencia y ves posibilidades para superar las carencias.
La co-responsabilidad refuerza cada avance y tu autoestima. Te hace sentirte una persona valorada y llena de recursos.


