Cuando sientas que andas pero no avanzas, practica el hábito del buen humor y la alegría. El humor alivia el estrés y crea sentimientos de felicidad. La risa incrementa tu poder de concentración y creatividad. En cualquier experiencia, si buscas el lado gracioso, es casi seguro que lo encontrarás. Sigue siempre la fórmula anti – estrés de dos pasos: No te preocupes por las cosas pequeñas y recuerda que la mayoría de las cosas:  ¡son pequeñas!

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