Tiendes a pensar que ciertas cosas son eternas, pero no lo son: organizaciones que cierran, relaciones que se rompen e incluso tu misma tienes fecha de caducidad. Cada 24 horas se renuevan las células del páncreas. Cada 30 días el 98% de las proteínas del cerebro. Cada 7 años se renuevan absolutamente todas las células del cuerpo. Todo cambia y se transforma. Y aunque podrías esperar que la etapa de final y muerte sea más frecuente en ciertas edades maduras de la vida o por ejemplo en momentos de crisis económica o emocional, se pueden dar, y de hecho se dan en cualquier momento de tu vida. No puedes pensar en los finales sólo cuando se logra el proyecto o resultado buscado porque el final puede llegar al de unos segundos después de nacer.

Vives de manera continuada inicios y finales. Desarrolla competencias para gestionarlos ya que estás expuesta a un cambio continuo.

Aprende a vivir la muerte para que puedas vivir la vida y disfrutar de ella.

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