Lee lo que dice Enrique Sacanell en su blog. Comienza así:
Cuenta la leyenda que hace muchos muchos años, hubo una mujer fascinada por la filosofía. Visitó las principales bibliotecas que existían en el mundo conocido y se convirtió en una de las mayores eruditas en la materia.
Su conocimiento filosófico le hizo apreciar la profunda belleza de las matemáticas. De nuevo estudió cuanto se había escrito en torno a las matemáticas y se convirtió en una de las matemáticas más ilustres de su época.
Filosofía y matemáticas la llevaron a interesarse por la historia de la humanidad y del conocimiento que ha ido generando. De esta forma llego a ser también una de las mayores expertas en historia de la ciencia y el conocimiento.
Para asentar los conocimientos que iba adquiriendo le gustaba pasear junto al mar. Una tarde de verano descubrió asombrada a una persona que se deslizaba por el agua con una habilidad hipnotizante. Se quedó fascinada y se dirigió de inmediato a la biblioteca más cercana para buscar cuanto se había estudiado y escrito sobre el hermoso arte de nadar. Al cabo de unos meses ya era una de las personas que más sabía sobre la natación, su fundamento físico, las técnicas más adecuadas,… Poco después murió ahogada al adentrarse en el mar con intención de darse un baño.


