En lugar de intentar conseguir el día que tu quieres hoy, puedes recibir con aceptación y con los brazos abiertos el día que te han concedido.
Inténtalo hoy, sin forzar los acontecimientos, sin forzar a las personas. Observarás que la vida es más positiva cuando escuchas la música que tocan en el escenario en ese momento, sin intentar modificarla, entrometiéndote tú en la partitura y dando órdenes desde la butaca al director de orquesta.
Logrando a su vez no confundir «el no intervenir» con «abandono o resignación». Vive hoy siendo parte de la misma composición en la que también tú formas parte.


