Quédate con los sentimientos de los que estas tratando escapar. Desarrolla una relación incondicional con ellos.

La ansiedad subyacente cuando intentas huir o escapar de algo puede ser fuerte y la puedes experimentar en forma de terror.

La clave está en que puedas permanecer en esa sensación el tiempo suficiente para pasar por el miedo, la desesperación, la resistencia en sus diferentes formas.

Tras el miedo, la vulnerabilidad. Tras eso, la tristeza y después la aceptación. Y después de todo ello: la inmensidad del Claro.

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